Queridos lectámbulos:
Uno de los grandes sueños de los seres humanos es mirar más allá del horizonte; sin embrago, al mismo tiempo, han marcado fronteras que obstaculizan, segregan y dividen. Estos límites territoriales se trasladan de la geografía al lenguaje, la cultura, las costumbres y, muchas veces, pasa de la imposición de los poderes fácticos a la cultura individual.
Es por eso que el tema de nuestra edición de febrero es Fronteras, pues nos permite abrir la disertación hacia todas las líneas divisorias, muros y cercas que nos impiden el libre tránsito y vernos como un solo pueblo; así como aquellas que nos imponemos entre los seres humanos y que a pesar de no estar marcadas físicamente, ni estar custodiadas por ejércitos ni garitas, pueden ser las más difíciles de romper, pues están dentro de nosotros mismos.
En esta edición podremos apreciar, desde la voz de nuestros autores, diferentes matices y perspectivas sobre el tema, coincidiendo en que la pandemia dejó al descubierto muchas de estas fronteras invisibles, recrudeció las existentes y generó nuevas. El SARS Cov-2 llevó a los países a cerrar sus puertas, dejando a turistas atrapados en ciudades lejanas sin poder volver a su lugar de origen, de un día para otro, varados en algún aeropuerto; así como nos dejó confinados en casas y hospitales. Incluso, generamos fronteras de persona a persona, sin poder siquiera acercarnos o abrazarnos; y ni hablar de las fronteras digitales que dejaron ver la distancia y desigualdad social actual.
Pero, al mismo tiempo, poco a poco, hemos ido —como lo hemos hecho antes y lo seguiremos haciendo después del Covid—, generando nuevas opciones para romper esas fronteras que nos han y que nos hemos impuesto, para dar paso a una nueva forma de abordar esta realidad; y en este proceso nos reinventamos los artistas, los educadores, los pequeños empresarios y los ciudadanos de a pie. Hemos, incluso, aprendido a expresar de otra manera nuestras emociones: con nuevos saludos, videollamadas en vez de visitas familiares; caravanas de vehículos o reuniones por zoom en vez de fiestas de cumpleaños; regalos a distancia, y más.
Entre estas opciones, sin duda, surge nuestra revista como un intento por romper, con la ayuda de la palabra y la tecnología, las barreras de la distancia y comunicación, por lo que en esta edición le damos la bienvenida a un nuevo grupo de colaboradores que, desde España, se integran a nuestro equipo de Lectámbulos para seguir ampliando nuestras fronteras del diálogo cultural.
Es un hecho que las fronteras seguirán existiendo, mientras exista el miedo a otro, a lo diferente; lo importante es no acostumbrarnos por muy antiguas que sean. La historia nos ha demostrado que aunque hayan personas empeñadas en construir muros, también abran otras que lucharán hasta romperlos.
Verónica García Rodríguez. Febrero, 2021.










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