Porque ciclos de gubernaturas y presidencias municipales van y vienen
y los baches siguen ahí. Inmutables. Omnipresentes.
Su forma redondeada lleva a pensarlos como infinitos…
Lilia Villanueva B.
Muchos arquitectos coincidimos en que la mejor manera de conocer una ciudad es caminarla. El caso particular de Mérida es que, para conocerla de verdad, hay que conducirla. Cada ciudadano es, por necesidad y supervivencia mecánica, un experto en la geografía lunar de sus calles, un cartógrafo improvisado de cráteres y fisuras. La narrativa oficial nos cuenta la historia de una “campaña” masiva contra los baches, una cruzada épica liderada por el Ayuntamiento y el gobierno del estado, armados con presupuestos millonarios y estadísticas que sonarían impresionantes al final de cualquier informe de gestión.
Pero mientras, nos bombardean con kilómetros de calles repavimentadas y cientos de miles de baches “aniquilados como por arte de magia”, desapareciendo de la estadística. La experiencia al volante sigue siendo un acto de fe. Con tanto dinero invertido y tanto asfalto vertido, ¿por qué seguimos sintiendo que conducimos en un campo minado? ¿Es esta una batalla real por el bienestar vial o el espejismo de relaciones públicas diciendo que somos la ciudad mejor pavimentada de la península?

En este campo de batalla hay dos ejércitos en la guerra del asfalto, cargados con un arsenal numérico de estadísticas, marchando con la sinfonía de cifras y millones.
La responsabilidad de mantener nuestras llantas a salvo está dividida, como si fueran dos generales en un mismo frente que a veces parecen no coordinar sus mapas, y mucho menos sus municiones.
El Ayuntamiento de Mérida: este lo podemos considerar el ejército de infantería, encargado de las trincheras del día a día: las calles internas, las colonias y los fraccionamientos. Su táctica principal es la respuesta rápida, usan “bacheo en frío” para taponar heridas viales a la brevedad. Es la curita rápida en una herida de bala.
El gobierno del estado: la artillería pesada, responsable de las vías primarias y megaobras como el Anillo Periférico. Su método es más quirúrgico y robusto a través de organismos como el Instituto de Infraestructura Carretera de Yucatán (INCAY): un bacheo con “concreto asfáltico en caliente” de hasta 5 cm de espesor, diseñado para durar. Es la cirugía mayor que, lamentablemente, no llega a todos los pacientes.
Para el ciudadano común, esta división entre la táctica de cantidad municipal y la de calidad estatal es irrelevante. Uno no se pregunta de quién es la jurisdicción del cráter que acaba de acribillar su llanta; uno simplemente quiere llegar a casa sin tanto contratiempo.
Salía con un pico viejo
a vagar errabundo
con su bicicleta
para dar mantenimiento
a un hoyo que alguien
se molestó en rellenar
o a practicarle un retoque
al bache junto de un tope
con algo de suerte
habría llantas ponchadas
o algún rin que enderezar…
(“El retocador de calles”, F. Delgadillo)
Para comprender la magnitud de la intervención vial es fundamental distinguir entre los métodos de reparación reportados:
- Repavimentación o construcción de calles: Implica la renovación estructural y completa de tramos de vialidad. Esta métrica se reporta generalmente en kilómetros lineales (km) o, con mayor precisión técnica, en metros cuadrados (m2) de superficie renovada. Este tipo de obra representa una inversión de capital intensiva y está orientada a la durabilidad a largo plazo.
- Bacheo o reparación puntual: Es una actividad de mantenimiento operativo y reactivo, dirigida a reparar deterioros localizados. Se cuantifica típicamente por el número de baches reparados (unidad) o por los metros cuadrados de parcheo (m2).
Contando cráteres, kilómetros y promesas podemos darle una ojeada al reporte oficial de bajas (de baches) y conquistas (de asfalto) para el periodo 2023-2024, que es, en papel, una victoria aplastante. Los números son tan grandes que casi logran que uno olvide el sonido de su suspensión al pasar por un cráter yucateco.
| Métrica de obra | Entidad responsable | Cifra oficial reportada |
| Repavimentación 2023-2024 (longitud) | Ayuntamiento | 181 kilómetros (81 km en 2023 + 100 km en 2024) |
| Baches reparados (unidades) | Ayuntamiento | 299 829 baches |
| Bacheo mayor estatal (longitud) | Gobierno del estado | 33.9 kilómetros |
| Superficie total intervenida (estimado combinado) | Ambas | ~1.61 millones de metros cuadrados |
Una guerra de esta magnitud no es barata. El costo de esta ofensiva asfáltica se mide en cifras que marean. La meta de 100 km del Ayuntamiento requirió una inversión que supera los 300 millones de pesos. El gobierno del estado aportó, como mínimo, otros 122.7 millones de pesos a la causa. La suma consolidada de esta campaña supera los 422.7 millones de pesos.

Para ponerlo en perspectiva, el gasto municipal de 300 millones representa aproximadamente el 25% del presupuesto total de inversión pública para el año fiscal 2023. El asfalto recibe la cuarta parte de toda la inversión pública, una prioridad que deja en claro que en Mérida es más importante la salud de los amortiguadores que, digamos, cualquier otra cosa.
Con un presupuesto que haría sonrojar a un país pequeño y el parte de esta guerra llena de victorias numéricas, la pregunta es obligada: ¿por qué cada viaje al supermercado se siente como una etapa del Rally Dakar? La respuesta, como siempre, no está en lo que los informes gritan, sino en lo que susurran…
Los números, como los políticos, pueden ser entrenados para decir casi cualquier cosa. La clave está en preguntarles lo que no quieren contar. Descifremos la propaganda.
La gran revelación de la administración actual es su estrategia «preventiva» de repavimentar en lugar de parchar. Suena innovador hasta que uno desentierra los archivos de 2014 y descubre una verdad matemática que ya estaba ahí, acumulando polvo asfáltico.
| Concepto de obra (2014) | Costo por metro cuadrado (con IVA) |
| Repavimentación completa | $195.20 MXN |
| Bacheo reactivo | $355.70 MXN |
Hace una década, tapar un hoyo ya costaba casi el doble que rehacer la calle entera por metro cuadrado. La razón es simple logística: el bacheo es una operación «quirúrgica» y localizada que incurre en mayores costos de personal y equipo por metro cuadrado que una repavimentación a gran escala. Así que, con una década de retraso, pedimos cuentas a la nueva administración para adoptar una estrategia basada en aritmética de primaria. Un descubrimiento verdaderamente revolucionario.
Si la estrategia es la misma, veamos cómo han evolucionado los costos:
El costo unitario estimado para repavimentar en 2024 es de aproximadamente $401 por metro cuadrado. Comparado con los $195.20 de 2014, el precio se duplicó en una década. Y aquí, la ironía final: repavimentar completamente una calle en 2024 cuesta ahora más de lo que costaba parcharla en 2014. El progreso, al parecer, también sufre de inflación.
Se declara una victoria en esta guerra asfáltica; la milagrosa caída del 30% en reportes.
La métrica definitiva del éxito, según el Ayuntamiento, es una disminución del 30% en los reportes diarios de baches. Una cifra espectacular que merece un análisis escéptico. ¿Será que de verdad hay menos baches? ¿O será que los ciudadanos, cansados de reportar al vacío, han perdido la fe en el sistema y han optado por la resignación, el volanteo evasivo y una breve oración antes de salir de casa? Este escepticismo encuentra eco en la calle, donde organizaciones vecinales señalan que, mientras las avenidas principales reciben el tratamiento cosmético, las calles secundarias y las comisarías periféricas siguen siendo un mosaico de abandono crónico.
Pero mientras en Palacio de Gobierno se descorcha el champán por victorias basadas en hojas de cálculo, el verdadero saboteador de nuestro asfalto no atiende a conferencias de prensa. Trabaja en silencio, sin presupuesto y con una paciencia geológica. Desde abajo.
Después de años de echarle la culpa al tráfico, al calor o a la mala suerte, los informes oficiales finalmente admiten, entre líneas, la verdadera causa del apocalipsis vial: el agua. Resulta que nuestras calles son básicamente esponjas con una pésima gestión de la humedad.
Las autoridades lo saben tan bien que las nuevas obras de pavimentación ahora vienen acompañadas de un kit de supervivencia pluvial: desazolve de 2 871 pozos de absorción, y la instalación de 1 820 nuevos sistemas de drenaje pluvial.
Esta acción es un reconocimiento tardío pero crucial: tirar asfalto sobre una base húmeda es como construir un castillo de arena y esperar que sobreviva a la marea. La durabilidad de una calle no depende de la capa de maquillaje superficial, sino de la salud de la infraestructura subterránea que la sostiene.
La crónica de nuestras calles es una de tantas cifras astronómicas y realidades accidentadas. Se ha invertido una cantidad que supera los 422.7 millones de pesos, el discurso político dice que han implementado una «nueva» estrategia que es simplemente matemática básica redescubierta, y que han iniciado una batalla subyacente contra el mal drenaje. Se ha intervenido una superficie masiva de casi 1.61 millones de metros cuadrados, según cifras oficiales.
Sin embargo, el veredicto final no está en los comunicados de prensa, sino en la suspensión de nuestros autos. Para el conductor que acaba de caer en un nuevo bache, junto a un tope en una calle que no tuvo la suerte de estar en los 181 kilómetros de la gloria, estas estadísticas son un consuelo tan útil como un paraguas en un huracán. La guerra contra los baches continúa, y cada ciudadano, con el volante en mano, sigue siendo un soldado en la primera línea del frente.
| Métrica | Unidad | Cantidad (Ayuntamiento) | Cantidad (gobierno del estado) | Total consolidado (estimado) |
| Repavimentación (Longitud) | Kilómetros lineales | 181 km (81 km 2023 + 100 km 2024) | 33.9 km (Bacheo mayor) | 214.9 km |
| Repavimentación/Bacheo (Área) | Metros cuadrados (m2) | $1 357 500 m2 | $254 250 (m2) | $1 611 750 m2 |
| Baches reparados | Unidades | $299 829 | N/A (Reportado por km lineal) | 299 829+ |
| Inversión vial directa | Millones de pesos | $300 M | $122.7 M (75M + 47.7M) | $422.7 M |
Referencias
“Reportes de baches en Mérida caen 30%: Ayuntamiento atribuye baja a estrategia preventiva de obra pública”, consultado en https://lagacetayucatan.com/
“Distribuidores viales del Periférico de Mérida fortalecen el desarrollo logístico del sureste del país”, consultado en https://www.gob.mx/
“Inversión de más de 34 mil millones de pesos para el desarrollo de infraestructura en Yucatán”, consultado en https://www.gob.mx/
“Meta cumplida: 100 kilómetros de calles repavimentadas en Mérida”, consultado en https://www.legisladoresyucatan.com/
“Suma Cecilia Patrón más de 100 kilómetros de calles nuevas entregadas a la gente”, consultado en https://prensa.merida.gob.mx/
“Más bacheo en Mérida”, consultado en https://yucatanbajolalupa.com.mx/
“Plan Bienestar Mérida: realizan inversión de 47.7 mdp para bacheo y repavimentación”, consultado en https://www.yucatan.com.mx/merida/






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