Queridos Lectámbulos:
Si algo nos enseñó el 2020 es nuestra vulnerabilidad ante la naturaleza, que lo único seguro que existe es el cambio, ese devenir constante del que no estamos conscientes y que con la prisa que vivimos, ignoramos; caminamos sin disfrutar cada etapa, cada paso en el camino. El Covid-19 nos puso de frente a la fragilidad de los sistemas económicos, de salud y a nuestra propia capacidad de adaptación.
Llegamos a enero con una «nueva normalidad», como titulamos esta quinta edición de la revista Lectámbulos, acostumbrados cada vez más a las diversas medidas impuestas por las autoridades en sus intentos de controlar esta pandemia que aún no parece tener fin.
Recibimos el 2021 con la esperanza en las vacunas que amortigüen los contagios y pérdidas humanas, pero al mismo tiempo, con la incertidumbre de su eficacia y la politización de su distribución entre la población, sobre todo en los sectores populares. Al mismo tiempo, las calles y centros comerciales que permanecieron vacíos durante meses, de nuevo son punto de reunión, al igual que bares y restaurantes, ahora con horario restringido y protocolos de salud, con menos gente, cubre bocas, caretas pláticas, sanitizantes y sana distancia.
De alguna manera, en los próximos meses, esta “nueva normalidad” nos obligará, como dice la la bióloga María José Ramírez, a una “reconexión” con nosotros mismos refiriéndose a tener conciencia de nuestro organismo, lo que consumimos y con la tierra que tanto hemos dañado. Asimismo, los espacios, tanto públicos como privados, como bien señala el Arq. Gonzalo Coral en su artículo de este mes, tendrán que transformarse a las necesidades de esta nueva etapa de vida social, como también lo deberán hacer las políticas públicas y, sobre todo, la educación que aún es un tema pendiente, del que seguramente estaremos muy atentos para comentarles.
Mientras tanto, demos la bienvenida a este nuevo año, con la fuerza y nobleza de dos hombres ilustres que recordamos en el mes de enero y representan el corazón de esta revista, uno yucateco y otro cubano, Felipe Carrillo Puerto y José Martí. ¡Feliz Año Nuevo!
Verónica García Rodríguez/Enero, 2021










Responder