La creación de ‘DUETS’, que tuvo lugar durante esos tres meses de confinamiento, no fue sólo una oportunidad para recuperar al niño creativo que había llevado durante años en la sombra, sino también para hacerme cargo de algo muy importante, mi salud mental.

Mi isla es el refugio de mis momentos ingratos, quisiera volcar en esos instantes toda la tensión que vivo, pero me calma descansar y recurro a descontar desde cien o a recordar algún verso, de los muchos que me sabía completos.

Aquello que expresa el refrán popular, que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, de nuevo en este diciembre 2020 debería estar vigente en mi opinión; aunque con la Covid-19, objetivamente todo indica que el refrán en esta ocasión va a ser una excepción, porque parece que la enfermedad no tiene fin y que los cuerpos van a tener que resistirla porque lo contrario podría ser el fin del mundo.

El día que podamos salir del encierro, constataremos que tanto nosotros como el mundo no seremos los mismos.