El azote de dos huracanes por los dos extremos del archipiélago y movimientos telúricos sumamente fuertes en el Oriente del país, han removido no solo la estructura económica y social de la nación, sino que han puesto en alerta a toda la sociedad ante fenómenos naturales incontrolables.

El bloqueo lleva más de 60 años y nuestro pueblo se mantiene de pie, a pesar del persistente ataque a nuestras más elementales condiciones de vida que han causado daños casi indescriptibles y de manera genocida. Pero, sin duda caerá estrepitosamente.

Recientemente el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, expuso los daños cuantificados del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos provocó a Cuba, entre marzo de 2023 y febrero de 2024, que ascienden a 5 056.8 millones de dólares, en un período tan breve, pero marcado por los esfuerzos de la Mayor de las Antillas para recuperarse de los dos años de pandemia de Covid-19 que causaron millones de muertes a nivel global.

Señor Presidente, usted no desconoce que Cuba siempre ha denunciado y combatido el terrorismo. Jamás lo ha alentado o patrocinado. Nunca lo ha practicado. Desde hace 65 años, a pesar de las tensiones que han podido existir entre Estados Unidos y Cuba, no se puede citar un solo caso de acción violenta ocurrida en territorio estadounidense que haya sido apadrinado, directa o indirectamente, por La Habana. ¡Ni un solo caso!