La primera vez que morí, fue en manos de la que decía ser mi mejor amiga. Dejó de hablarme, reemplazó mi compañía y me negó sus confidencias. Me rompió.

El comienzo del año depende de lo que te haya marcado el calendario escolar, de cuándo hagas las vacaciones normalmente o del significado que tenga para ti el propio año nuevo.

El otoño siempre es un poco melancólico, al menos así se ha dibujado en el imaginario, su señuelo es la antesala a días de reflexión.

El verano me enseñó que la felicidad está en el aquí y el ahora, cuando no tenía dinero y me comía un bocadillo mojada en la playa.