Las cifras generales desde octubre de 2023, cuando se recrudeció el genocidio, señalan con base en un informe del Ministerio de Salud que 49 mil 747 palestinos han sido asesinados y 113 mil 213 personas han sido heridas en Gaza, esto sin mencionar la destrucción de viviendas, el patrimonio cultural e histórico, así como una gran parte de la infraestructura económica, de salud, religiosa y de educación, dejando a los palestinos en una situación de crisis humanitaria que niegan las potencias europeas, el imperialismo estadounidense y el régimen de ocupación sionista, justificándose ante el crimen de lesa humanidad que comenten.

El patrón es claro: desde su primer mandato como primer ministro en 1996, Netanyahu ha trabajado sistemáticamente para sabotear cualquier posibilidad de una solución negociada al conflicto. Su oposición fundamental a la solución de dos Estados no se ha limitado a la retórica: se ha manifestado en acciones concretas diseñadas para hacer imposible cualquier acuerdo de paz viable.

En Yucatán el clamor por Palestina se hizo escuchar al realizarse una marcha y un mitin de solidaridad y de rechazo al genocidio y a los planes de guerra imperialista, acto organizado por el Comité de Solidaridad con Palestina – Yucatán, conformado por diversas organizaciones políticas y culturales en resistencia y por personas que buscan generar conciencia sobre lo que realmente pasa en Palestina y en Medio Oriente

El indiscriminado ataque sionista a Palestina, Yemen, Irán y Líbano, sólo muestra esa insaciable sed de muerte de Netanyahu, quien es, sin duda, el mayor criminal de lesa humanidad del siglo XXI

Las grandes empresas armamentísticas, han aumentado hasta un 500% de los valores de sus instituciones y todo es con dinero de los norteamericanos y de Occidente.

Otro aspecto importante es que ya se habla de la posibilidad de establecer sanciones a quienes apoyen las campañas bélicas e ilegales de ocupación por parte de Israel en los territorios legítimos de Palestina.

Las manifestaciones de rechazo a la guerra se incrementan en Israel, ya que tras la muerte de seis rehenes las voces inconformes se hicieron escuchar y se movilizaron para repudiar al gobierno de Benjamin Netanyahu, que sigue empeñado en cometer más genocidio en Palestina, haciendo caso omiso al reclamo popular de su propia nación.

Una indiscutible utilización mercantil y de poder económico rige las competencias deportivas occidentales desde hace mucho, pero mucho tiempo.

En estos diez meses transcurridos Israel ha bombardeado con tal descaro a por lo menos cinco países, como son Palestina, Siria, Líbano, Yemen e Irán, sin que esto traiga como consecuencia la implementación de sanciones económicas o políticas, restricciones comerciales o la aplicación de leyes del derecho internacional