Para fines de 2020, al menos 25 millones de desempleados rondan el mundo, esto aunado a que las reducciones de horarios laborales y salariales provoca una aguda disminución de ingresos y el aumento de la pobreza, en particular según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), serán las mujeres quienes recientan con mayor fuerza el desempleo y la falta de condiciones idóneas para el trabajo.