A Sibylle Birkhäuser-Oeri
Martes 13 de febrero de 2024
Por las manos que abandonan el nido de tu hamaca
por la ausencia del Padre, infinita, perfecta
no amanezcas en miércoles de ceniza
ni alivie tu frente una vez más la cruz de santos óleos
Mi sangre, en este cáliz brinda
La espiga dorada, el racimo de uvas, indigestan
No toca tus achaques la pasión de ninguna santa Basta de flemas, orines:
me consumen tus demasiados años para un solo vuelo
Salmos protectores, para qué. Estás a nada de faltarnos
Terrible Madre. Si partieras en plena misa
entregarías de buen modo lo que sueño:
un milenario cuerpo de Varones en domingo. Ese bien
administrado a modo: el doble trabajo de tus siervas
Será perfecto despedirte sin flores, música ni nada
Qué tal si ahora te perdonas
y dejas nacer al sol que vendrá a congregarnos
Si en el trajín de la rutina fuiste piedra de tropiezo
zafiro engarzado serás en fotografía
Qué alivio no escucharte más, campana preciosa
congelada en el tiempo
Se acabarán la culpa, el concilio negado
la rabia, el abrazo difícil
A quien hubieres confiado tus nudas propiedades
tendrá el honor de redactar la esquela de tus máscaras:
honradez, caridad, modestia
Cómo negarme a develar tu rostro duro
Que no quede joya sobre piedra de tus catedrales
Miércoles 14 de febrero de 2024
Sigamos bebiendo el abandono
Abuelos paternos, quiénes
Por favor, mil hombres ausentes no hablan de orfandad:
son desventaja, míranos:
Odio preguntar en qué orilla del alma
mi abuela se inundó de incertidumbre
y cómo, Madre Bruja, lo sufrimos tus hijas y las mías
En cuántas cicatrices, una por otra, espejeamos
Brote el llanto de esta herida a toda rabia
y no baste remediarlo con lamentos o ceniza
Sé que orillaste el miedo a la tortura, al abuso
Habla por todas las Vírgenes
para que el mundo pueda recibir tu escucha
Jueves 15 de febrero de 2024
Detesto que presumas de infalible
Rompamos tu receta, Mamá, urge renovar el viejo guiso
Prueba el rencor acidulado por mi rancia compasión
al caño la ciencia oculta de tu poder en la cocina
Sorbe, mientras digo entre dientes: ojalá te mueras
pero todavía
es jueves. En alguna sesión de terapia
y me dejo llevar por el desgarramiento
Corto de un tajo el cordón que nos unía
lastre del cómo te atreves
Afronto el horror del trueno en tus reacciones
personaje malvado. Soy una tonta asustadiza
Jamás necesité librar tormentas ni deslaves
mas dicen que llegaré a predecir crecientes
Bastará la sabiduría del relámpago
que ilumine el sentido al sumergirme en tu pasado
y entretenerme con la ingeniería de mis lágrimas
Total, nunca importaron los misterios dolorosos
niña que asomas por el vientre de la tumba
tan simbólica
El huracán desnuda las ventanas, nuestro miedo
revela su origen. Y salgo a flote del fango
la propia inundación: como pueda nos valido, Vieja temblorosa
Señora de los pantanos, de verdad
que te vayas en domingo
Que recibas bendiciones, promesas de cielo
y por lo menos te compensen de milagro
Sintamos la paciencia como fuente de dulzura. Beban los nietos
agua nueva. El epicentro de tu ombligo tiemble
gocemos despedirte, pero antes
al espejo regala este símbolo vivo: tu rostro inevitable, Bruja
fecundo y pestilente como el barro, los despojos, las heridas
De todas las madres
la fértil, oscura y difícil es más Nuestra
Viernes 16 de febrero de 2024
Vine a estas líneas para trazar un corpus leve
de cada vez más corta estatura
Para tocar la entereza de tu paz en su último aliento
Para ver y vencernos triunfantes
Nos falta pensar en el morado obispo de tu cuaresma
En aquellos enjaulados Cardenales, tan lejos uno de otro
en la memoria de tu Jardín de Sabios
Vine para ser testigo de cualquier intento de piedad
contigo misma
Nadie acepta tu mensaje cuando afirmas que no puedes llorar
a tus muertos
Rasquera, divertículos, insomnio, melodías que brotan de esas jaulas
y solo tu pretendes desconocer la letra
La juventud, en cambio… se escandalizarán las nietas:
la Vieja Calva fue raptada, no robada
Cómo pudo ser una cosa para sus Padres
campanario en peligro de extinción, pobre Catedral
con el nudo en la garganta
Lo sabrá cualquier curandero del alma:
tendrá miedo a los vitrales cuando asuma el abandono
los trastornos digestivos, la urticaria
Como dicen, si Dios quiere
el Domingo de ramos amanezca pensando
en el triunfo de tu muerte
Sábado 17 de febrero de 2024
Bebiendo a solas mis mareas, pregunto:
de qué color hubiera sido tu mirada de Niña Ciega
de qué tersura tus manos de Manca me habré privado
Crecimos desnutridas de arrullos
desde siempre enmudecidos nuestros cuerpos
por la honra a nuestros Padres
Cuando miro las heces de esta añeja copa
acicalo a medias mi gris cabellera, me acuesto
y sueño
Que ni tan solo tu sombra nos perviva










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