«Cuando asomes por el vientre» de Lourdes Cabrera Ruiz

Edvard Munch, "Madre e hija" (1987).

A Sibylle Birkhäuser-Oeri

Martes 13 de febrero de 2024

Por las manos que abandonan el nido de tu hamaca

por la ausencia del Padre, infinita, perfecta

no amanezcas en miércoles de ceniza

ni alivie tu frente una vez más la cruz de santos óleos

Mi sangre, en este cáliz brinda

La espiga dorada, el racimo de uvas, indigestan

No toca tus achaques la pasión de ninguna santa Basta de flemas, orines:

me consumen tus demasiados años para un solo vuelo

Salmos protectores, para qué. Estás a nada de faltarnos

Terrible Madre. Si partieras en plena misa

entregarías de buen modo lo que sueño:

un milenario cuerpo de Varones en domingo. Ese bien

administrado a modo: el doble trabajo de tus siervas

Será perfecto despedirte sin flores, música ni nada

Qué tal si ahora te perdonas

y dejas nacer al sol que vendrá a congregarnos

Si en el trajín de la rutina fuiste piedra de tropiezo

zafiro engarzado serás en fotografía

Qué alivio no escucharte más, campana preciosa

congelada en el tiempo

Se acabarán la culpa, el concilio negado

la rabia, el abrazo difícil

A quien hubieres confiado tus nudas propiedades

tendrá el honor de redactar la esquela de tus máscaras:

honradez, caridad, modestia

Cómo negarme a develar tu rostro duro

Que no quede joya sobre piedra de tus catedrales

Miércoles 14 de febrero de 2024

Sigamos bebiendo el abandono

Abuelos paternos, quiénes

Por favor, mil hombres ausentes no hablan de orfandad:

son desventaja, míranos:

Odio preguntar en qué orilla del alma

mi abuela se inundó de incertidumbre

y cómo, Madre Bruja, lo sufrimos tus hijas y las mías

En cuántas cicatrices, una por otra, espejeamos

Brote el llanto de esta herida a toda rabia

y no baste remediarlo con lamentos o ceniza

Sé que orillaste el miedo a la tortura, al abuso

Habla por todas las Vírgenes

para que el mundo pueda recibir tu escucha

Jueves 15 de febrero de 2024

Detesto que presumas de infalible

Rompamos tu receta, Mamá, urge renovar el viejo guiso

Prueba el rencor acidulado por mi rancia compasión

al caño la ciencia oculta de tu poder en la cocina

Sorbe, mientras digo entre dientes: ojalá te mueras

pero todavía

es jueves. En alguna sesión de terapia

y me dejo llevar por el desgarramiento

Corto de un tajo el cordón que nos unía

lastre del cómo te atreves

Afronto el horror del trueno en tus reacciones

personaje malvado. Soy una tonta asustadiza

Jamás necesité librar tormentas ni deslaves

mas dicen que llegaré a predecir crecientes

Bastará la sabiduría del relámpago

que ilumine el sentido al sumergirme en tu pasado

y entretenerme con la ingeniería de mis lágrimas

Total, nunca importaron los misterios dolorosos

niña que asomas por el vientre de la tumba

tan simbólica

El huracán desnuda las ventanas, nuestro miedo

revela su origen. Y salgo a flote del fango

la propia inundación: como pueda nos valido, Vieja temblorosa

Señora de los pantanos, de verdad

que te vayas en domingo

Que recibas bendiciones, promesas de cielo

y por lo menos te compensen de milagro

Sintamos la paciencia como fuente de dulzura. Beban los nietos

agua nueva. El epicentro de tu ombligo tiemble

gocemos despedirte, pero antes

al espejo regala este símbolo vivo: tu rostro inevitable, Bruja

fecundo y pestilente como el barro, los despojos, las heridas

De todas las madres

la fértil, oscura y difícil es más Nuestra

Viernes 16 de febrero de 2024

Vine a estas líneas para trazar un corpus leve

de cada vez más corta estatura

Para tocar la entereza de tu paz en su último aliento

Para ver y vencernos triunfantes

Nos falta pensar en el morado obispo de tu cuaresma

En aquellos enjaulados Cardenales, tan lejos uno de otro

en la memoria de tu Jardín de Sabios

Vine para ser testigo de cualquier intento de piedad

contigo misma

Nadie acepta tu mensaje cuando afirmas que no puedes llorar

a tus muertos

Rasquera, divertículos, insomnio, melodías que brotan de esas jaulas

y solo tu pretendes desconocer la letra

La juventud, en cambio… se escandalizarán las nietas:

la Vieja Calva fue raptada, no robada

Cómo pudo ser una cosa para sus Padres

campanario en peligro de extinción, pobre Catedral

con el nudo en la garganta

Lo sabrá cualquier curandero del alma:

tendrá miedo a los vitrales cuando asuma el abandono

los trastornos digestivos, la urticaria

Como dicen, si Dios quiere

el Domingo de ramos amanezca pensando

en el triunfo de tu muerte

Sábado 17 de febrero de 2024

Bebiendo a solas mis mareas, pregunto:

de qué color hubiera sido tu mirada de Niña Ciega

de qué tersura tus manos de Manca me habré privado

Crecimos desnutridas de arrullos

desde siempre enmudecidos nuestros cuerpos

por la honra a nuestros Padres

Cuando miro las heces de esta añeja copa

acicalo a medias mi gris cabellera, me acuesto

y sueño

Que ni tan solo tu sombra nos perviva

Lourdes Cabrera Ruiz es Presidente de Club Cultiva Mente, A.C., miembro fundador de la Asociación Literaria y Cultural de Yucatán, docente, coordinadora de talleres literarios en contextos educativos, sociales y culturales. Contacto: ccultivamente@gmail.com