Aflojando amarres

BBC News

Unos dicen que los sucesos del 11 de Julio los empujaron, otros, que las medidas estaban ahí desde mucho antes y no se habían tomado porque cierta burocracia en algunos estamentos del poder lo impedía, y unos terceros arguyen que estaban para «sacar del horno» en el momento trágico de las manifestaciones que sacudieron al país aquel terrible domingo.

Pero la verdad es que, en las últimas semanas, las autoridades cubanas les han puesto un ritmo más acelerado a los cambios prometidos en los dos últimos congresos del Partido Comunista, y la aplicación de un grupo de medidas ofrece señales de la necesidad del movimiento.

Si bien es cierto que aún algunas de ellas no van a los asuntos más trascendentes en el ámbito económico, al menos como lo sugieren expertos en la materia, muchas apuntan directamente a aflojar las tensiones de la vida cotidiana y contribuyen a liberar las grandes tensiones acumuladas en el periodo.

La conjugación del recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, con las 243 medidas tomadas por la administración Trump aún intactas y sin esperanzas inmediatas de que sean anuladas, junto a los efectos desastrosos de más de 16 meses de pandemia de COVID-19 y los errores internos reconocidos, han puesto al país en uno de sus escenarios más complejos en la historia de la Revolución.

Sin embargo, el último mes ha sido prolijo en la toma de medidas tanto económicas como sociales, en la búsqueda de flexibilizar un grupo de asuntos que absurdamente tenían frenados las iniciativas privadas y personales y que por demás, ha sido reclamo constante de la ciudadanía por diferentes vías.

Quizá la medida de mayor impacto directo en las personas fue la autorización de la importación de alimentos, medicamentos y aseo sin límites de cantidad y exenta de aranceles aduanales, algo que venían pidiendo muchas personas ante la constante escasez de estos productos en los mercados estatales del archipiélago, y la creciente oferta de los mismos en el mercado subterráneo.

A ello se sumó la flexibilización en el tratamiento a personas que no tienen libreta de abastecimiento (cartilla de racionamiento que en Cuba garantiza una cuota mínima de la canasta básica todos los meses de manera normada) y medidas relacionadas con el perfeccionamiento de la retribución por el trabajo en el sistema empresarial del país.

Igual aceptación tuvo la autorización de las ventas de garaje, modalidad muy de moda en los últimos tiempos y que era considerada ilegal, así como la posibilidad de compras en tiendas específicas, a plazo, de muebles, efectos electrodomésticos y otros artículos en moneda nacional (se implementaron meses atrás comercios exclusivos para la compra en monedas libremente convertibles, a las cuales no tiene acceso toda la sociedad) la cual no existía hace muchos años.

Como el país ha seguido en movimiento, las autoridades también permitieron la legalización de los más de 40 000 vehículos ensamblados por partes y piezas que existen a lo largo de la Isla, especialmente en zonas rurales, con lo cual se da respuesta a inconformidades de los dueños de esos vehículos y con ello se espera beneficiar a un sector de la población, en medio de las difíciles condiciones actuales que requieren utilizar todos los medios posibles para la transportación.

Otras medidas han sido exonerar temporalmente, hasta el 31 de diciembre de 2021, del pago del Impuesto Aduanero a las entidades estatales autorizadas a prestar el servicio de importación a las formas de gestión no estatales (trabajadores por cuenta propia y cooperativas), lo cual beneficiará la adquisición de insumos y materias primas que realicen para el ejercicio de sus actividades.

Incluso, la voluntad de las autoridades de cambiar el panorama de estancamiento que muchos critican ha llegado a algo impensable: la autorización a las entidades estatales poseedoras de medios de transporte que se encuentren subutilizados, a formalizar su arrendamiento a personas jurídicas para que realicen transportaciones de pasajeros y cargas con sus fuerzas y recursos, y a personas naturales que presenten un proyecto de interés social o local del territorio.

Y hace sólo dos días se aprobaron las nuevas disposiciones para el sector agropecuario con el objetivo de actualizar y contextualizar la formación de los precios a la actual situación de incremento de los costos de producción y las carencias de insumos, de manera que estos no desestimulen a quienes trabajan la tierra.

Como se podrá apreciar, en menos de un mes se han realizado varias acciones en favor de aliviar la tensa situación que presenta el país en esferas que no tienen un después, porque la alimentación, las medicinas y la higiene no esperan. La crisis aún no ha sido rebasada y continúan los intentos del golpe blando en camino, y aunque algunos aun piensen que son tímidas estas medidas, lo cierto es que indican un camino y que hay movimiento a favor de las mayorías.

Todavía queda mucho por hacer, opinan expertos, analistas y la gente común en ese gran mar que son las redes sociales, pero los intentos también valen en esta carrera contra el tiempo. Los amarres se aflojan, Cuba apuesta a salir de la encrucijada y enrumbar el camino que se ha propuesto.

Pelayo Terry
Pelayo Terry Cuervo es Licenciado en Periodismo y Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana. Fue Corresponsal de Guerra en Etiopía entre 1988 y 1989. Reportero y Corresponsal Jefe en La Habana de la Agencia de Información Nacional (actualmente Agencia Cubana de Noticias), subdirector del semanario Tribuna de La Habana (1997-2000), subdirector del diario Juventud Rebelde (2000-2009), Director de Juventud Rebelde (2009-2013) y Director del diario Granma (2013-2017). Actualmente es editor del sitio web Cubaperiodistas, de la Unión de Periodistas de Cuba. Ha sido conferencista y tribunal de tesis en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y presidente y miembro de varios jurados de la UPEC, entre ellos el Nacional de Periodismo José Martí, por la obra de la vida, el Juan Gualberto Gómez, por la obra del año, y el Premio Nacional de Periodismo 26 de Julio, del cual ha sido presidente en los dos últimos años. Fue premiado en varios concursos periodísticos en Cuba y consultor en temas de Periodismo y Comunicación. Fue colaborador de los diarios Por Esto! (diciembre 2017-junio 2020) en el tratamiento del tema Cuba, tanto en reportes informativos como en artículos de Opinión.