Felipe Carrillo Puerto, centenario socialista

La figura de Felipe Carrillo Puerto, exgobernador socialista de Yucatán (1922-1924), es emblemática en la historia del sureste mexicano, muchas obras biográficas e históricas se han acercado a su personalidad, así como a los pormenores de su vida, exaltando sus aportaciones por la redención de los oprimidos, aunque siguen faltando conocerse detalles de sus diferentes facetas. Pero, cuando nos acercamos a analizar a cabalidad su legado político, socio-económico y cultural de manera profunda, aparecen los matices y se crecentan las dudas, pues el mito suele repetirse sin que se generen nuevos conocimientos. Este mes se cumplen 100 años de que fuera asesinado el 3 de enero de 1924 por la burguesía local, que vio en Felipe Carrillo Puerto la amenaza a sus intereses privados, ya que el proyecto de Gobierno carrillista puso por encima de todo la reivindicación del proletario como sujeto motor de la historia y, con él, al campesinado, las mujeres, los docentes y demás sectores de trabajadores, que antes de la Revolución mexicana permanecían ocultos en la historia.

El “Martir del Proletariado”, como se le conoce a Carrillo Puerto a nivel nacional, fue un revolucionario socialista, y esto no debe pasar desapercibido, pues su proyecto de Gobierno como las medidas que fue adoptando, dieron pie a una serie de transformaciones radicales en la sociedad yucateca, desde la educación racionalista hasta los derechos de la mujer, siendo estos principios sociales a favor de los explotados los que combatió la violenta reacción de la burguesía, misma que fraguó un Golpe de Estado y asesinó al gobernador socialista, junto a tres de sus hermanos y demás colaboradores, en una madrugada gris de la historia nacional, misma que significó el fin de un proyecto de justicia social y bienestar mayoritario, algo que hoy, en medio de las conmemoraciones oficiales y oportunistas, se olvida y se oculta, ya que desprender del nombre de Felipe Carrillo Puerto el proyecto socialista para convertirlo en un gobernante y político de “izquierda o progresista”, es tergiversar su legado, su accionar y sus ideales, los cuales eran claramente de vanguardia socialista y estaban en comunión con el acontecer internacional y los procesos revolucionarios que sucedían en América Latina y en gran parte del mundo, como en Argentina y la URSS, de esto último, existen documentos que permiten conocer ese acercamiento y afinidades, tanto ideológicas como políticas.

El socialismo que se vivió de febrero de 1922 a enero de 1924 en Yucatán, fue resultado de un largo proceso de lucha de clases y debate ideológico entre los sectores avanzados del proletariado, el feminismo revolucionario, el campesinado altamente politizado y la reivindicación del pueblo maya, como identidad y como sujeto histórico, lo que se puede notar en las discusiones intelectuales que se publicaban en la prensa y las revistas de la época, así como en los folletos y libros en los cuales las ideas marxistas, e incluso anarquistas, están presentes, algo que se suele obviar queriendo blanquear el carácter radical del socialismo carrillista, el mismo lema de “Tierra y Libertad”, propio del zapatismo, es guía en este proceso revolucionario.

Por eso, hoy, al cumplirse el primer centenario luctuoso de Felipe Carillo Puerto, hay que ser claros y combatir la tergiversación de su legado poniendo en lo alto los preceptos socialistas revolucionarios de su proyecto político, pues sin duda, recordar al “Dragon de los ojos verdes”, es honrrar al socialismo, a los mártires asesinados por la reacción burguesa-capitalista y exigir derechos plenos para el proletariado, el campesinado, las mujeres y los sectores populares del mundo.

Cristóbal León Campos
Cristóbal León Campos es Licenciado en Ciencias Antropológicas con Especialidad en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán. Integrante fundador de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América. Es editor de Disyuntivas. Cuaderno de Pensamiento y Cultura. Colaborador de Por Esto!, La Jornada Maya, Novedades de Yucatán, De Peso y diversos medios impresos y digitales. Coautor del libro Héctor Victoria Aguilar. Esbozo para una biografía (SEGEY. 2015), coeditor del libro Migración cubana y educación en Yucatán. Actores, procesos y aportaciones (SEGEY, 2015), autor de En voz íntima (Disyuntivas ediciones, 2017). Miembro de la Asociación Mexicana de Estudios de la Caribe (AMEC) y del equipo de promoción de Archipiélago. Revista cultural de Nuestra América (UNAM-UNESCO), miembro de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). Fue coordinador académico de la Casa de la Historia de la Educación de Yucatán de 2010 a 2019. Actualmente es Coordinador de la Cátedra Libre de Pensamiento Latinoamericano «Ernesto Che Guevara».