Los mayas cruzo’ob y su relación con Honduras Británicas

El gran levantamiento maya inició en Tepich el mes de julio de 1847 con el objetivo de reducir las onerosas contribuciones y obvenciones eclesiásticas impuestas a los indígenas de la península de Yucatán, así como frenar el despojo de su territorio que padecían por el crecimiento de las haciendas maiceras, azucareras, ganaderas y henequeneras. En octubre de 1850, luego de la exitosa y rápida ofensiva, los mayas levantados deciden establecer Noj Kaaj Santa Cruz Xbáalam Naj, el gran pueblo de Santa Cruz casa del jaguar, como capital de su territorio que es el actual estado de Quintana Roo. Noj Kaaj Santa Cruz Xbáalam Naj y Tulum, fueron asientos de gobierno y liderazgos de los mayas cruzo’ob, o cruces. Vivieron por medio siglo, entre 1850 y 1901, con gobierno propio, de manera independiente, lejos, al margen de los gobiernos yucateco y mexicano.

Existe la versión de que Inglaterra, desde su colonia de Honduras Británicas, proporcionaba armamento a los mayas cruzo’ob en su lucha contra el gobierno yucateco, esto se menciona como si se tratara de un obsequio de armas a los rebeldes dado el interés británico de quedarse con la porción territorial que es actualmente Belice. Sin embargo, estas armas y pertrechos siempre fueron comprados por los líderes mayas cruzo’ob a los colonos. Lo hizo también María Uicab, reina y santa patrona, oráculo de la santísima Cruz que gobernó desde Tulum durante una época muy crítica de la guerra que el gobierno yucateco bautizó como “guerra de castas”.

Poco se sabe de esta mujer maya líder así que enseguida mencionaré que su poder quedó de manifiesto con su intervención en un conflicto suscitado entre los jefes de Noj Kaaj Santa Cruz Xbáalam Naj, actual Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, y las autoridades de Honduras Británicas, actual Belice.

En 1863 más de 200 chinos, traídos a trabajar como jornaleros a esta colonia británica, se fugaron y refugiaron en Noj Kaaj Santa Cruz. Ahí encontraron el abrigo de los mayas cruzo’ob quienes los trataron de tal manera que terminaron mezclándose con ellos y les enseñaron la fabricación de pólvora, que utilizaron para la cacería y por supuesto para la guerra.             

En 1867 el gobierno de Honduras Británicas, interesado en recuperar a los chinos, solicitó a los líderes de Noj Kaaj Santa Cruz que los mandaran de regreso a la colonia. El asunto fue consultado con el oráculo de Tulum quien, en la voz de María Uicab, declaró su negativa a devolver a los fugitivos. El capitán inglés John Carmichael, enviado para negociar, hizo referencia a esta cuestión al señalar en un informe: “Allá está (en Tulum) el oráculo para consultar, lo cual es la única forma de satisfacer al pueblo”.           

La autoridad de Uicab, como sacerdotisa o intérprete del oráculo, como jefa militar y reina, se refleja también en los informes que el general maya Crescencio Poot le envía, en diciembre de 1870, para dar cuenta del exitoso resultado de una batalla con tropas de Tulum que le fueron proporcionadas por María Uicab.

Este poder no pasó inadvertido para las autoridades yucatecas pues resultaba era fundamental en la unidad de los mayas cruzo’ob e influía eficazmente para mantener el ánimo, disciplina y arrojo de los guerreros en los combates. Todo esto, aunado al papel estratégico de Tulum como espacio de comercialización del palo de tinte y de abastecimiento de armas que adquirían a colonos ingleses.

Por eso, el gobierno yucateco decidió invadir Tulum y organizó una expedición al mando del coronel Daniel Traconis quien partió en enero de 1871 hacia ese lugar con un fuerte contingente integrado por mil hombres de armas y 300 cargadores. El militar hizo un registro que llamó “Diario de Operaciones” en el que informaba acerca de lo realizado por sus tropas del 21 de enero al 7 de febrero de ese año, confirmando la importancia de Tulum y de María Uicab. El ejército yucateco atacó y arrasó Tulum, capturaron a su hijo de 11 años y a su escribana, destruyeron también Muyil y Chunpóm para después retirarse a Valladolid, Yucatán. En el saqueo del santuario de Tulum obtuvieron impresos que nos permiten certificar la importante relación de la nación maya cruzo’ob con Honduras Británicas pues durante el robo encontraron cuadernos religiosos, en lengua maya y castellano, que habían sido hechos en imprentas de Londres.

Tras la destrucción de su santuario cruzo’ob y soportar la pérdida de su hijo, esta gran mujer planeó de inmediato las represalias contra Yucatán. Luego ocurrieron contraataques del gobierno y varias sangrientas batallas. La resistencia indígena continuó, los mayas cruzo’ob siguieron adquiriendo pertrechos y armamento a los súbditos ingleses y fue hasta mayo de 1901, luego de una de varias campañas que buscaban la pacificación y exterminio contra los mayas, fuerzas federales mexicanas enviadas por el dictador Porfirio Díaz, lograron invadir y ocupar Noj Kaaj Santa Cruz Xb’aalam Naj, actual ciudad de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo. Esta acción militar y otras más que integraron una estrategia fueron facilitadas con la firma del tratado Mariscal-Spencer el 8 de julio de 1893. Mediante ese tratado los gobiernos de México e Inglaterra fijaron límites para que la corona británica tomara posesión del territorio, que es el actual país de Belice. Esto, repito, fue parte de la estrategia mexicana para tratar de acabar la resistencia y la autonomía de los mayas cruzo’ob de Noj Kaaj Santa Cruz y de Tulum.

Todo esto que comentamos de manera sintética es respaldado por informes obtenidos en el Fondo Reservado de la Biblioteca de Campeche, en publicaciones de la época como La Voz del Oriente, La Razón del Pueblo, de Yucatán, un periódico de San Luis Potosí llamado El Estandarte, y los registros sobre la expedición militar del coronel Daniel Traconis contra los indios rebeldes en 1871 publicadas por el Diario de Yucatán, entre abril y mayo de 1935, todos recopilados por las investigadoras yucatecas Georgina Rosado y Landy Santana Rivas para su libro “Género y poder entre los mayas rebeldes de Yucatán” (UADY 2007).

Carlos Chablé Mendoza
Es promotor cultural, escritor y cronista de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, México. Premio Estatal de Periodismo 2000 en Quintana Roo. Fundador en 1988 del Centro Quintanarroense de Desarrollo, AC (Ceqroode) ; en 2002 co-fundador de la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo, AC (Acamaya), ambas asociaciones con sede en Carrillo Puerto. Obtuvo el Premio Estatal de Periodismo en Quintana Roo en el año 2000 Participó en 1991 en la constitución del Consejo Maya Peninsular 500 años de Resistencia. Conferencista sobre movimiento indígena y cultura maya en el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, España en 1993. Fue coordinador editorial de la revista cultural Nikte T’aan (2001-2004) Miembro de la Junta encargada de la organización de los Encuentros Lingüísticos y Culturales del Pueblo Maya realizados en México, Belice y Guatemala (entre 2005-2008). Corresponsal de medios nacionales y regionales como Notimex y Diario de Yucatán; productor y conductor de programas de radio de la Casa de la Cultura de Felipe Carrillo Puerto hasta 2013 Fue regidor del ayuntamiento de F. Carrillo Puerto 2011-2013. Autor del libro "Xbáalam Naj 500 años después". Ed. Anteros, septiembre 2019. Coautor de “1974. Diálogos de esperanza. Memoria de lucha de clases en Yucatán”. Colegio de antropólogos de Yucatán. 2014. Incluyeron su obra en “Mujeres de roble. Retratos de mujeres mexicanas”. Imágenes del concurso de fotografía Demac 2008 y es coautor de "En busca de María Uicab, reina y santa patrona de los mayas rebeldes"