El cinismo imperialista

conflicto armado en Medio Oriente, buscan una guerra de gran escala ante su pérdida de poder económico e injerencia política a nivel global. Estados Unidos ha usado su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para evitar el ingreso de Palestina como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas (proceso detenido desde 2011), y pocas horas después la Cámara de Representantes de EU aprobó otros 95 mil millones de dólares para apoyar a Ucrania, Israel y Taiwán. Es decir, el imperio seguirá siendo cómplice del genocidio contra el pueblo palestino, del neofascismo ucraniano que se enfrenta a Rusia, y al apoyar a Taiwán envía nuevamente un mensaje de confrontación con China. Sin duda, no sólo la guerra es un negocio, sino que el desprecio por la humanidad es una característica del imperialismo.

Resulta sumamente cínica la negación del derecho inalienable de Palestina de pertenecer a Naciones Unidas, ya que unas semanas atrás Joe Biden había dicho que el apoyo a Israel estaría “condicionado al cuidado de los civiles” y que un alto al fuego era “esencial”, pero del dicho al hecho la caretas se caen. El ingreso de Palestina a la ONU representaría el cumplimiento de uno de los reclamos más antiguos en este conflicto, pues facultaría a la construcción del Estado Palestino, además de que sería indiscutiblemente fundamental para la exigencia del fin del genocidio que se comete contra su pueblo, en el cual la muerte ha sido mayoritariamente de civiles, con un alto porcentaje de mujeres y niños. Ante estas evidencias del cinismo imperialista ¿dónde quedan las frases que hablan de humanidad y democracia?, ¿cómo pretenden seguir autoproclamándose defensores de la libertad si la libertad de Palestina está pisoteada por el sionismo israelí?

Es muy perversa la manipulación mediática que utiliza el imperialismo para querer “sostener” la imagen de “bueno de la historia” que busca seguir inyectando en la mente de los individuos, aunque no hay que olvidar que los monopolios de la información a nivel global son aliados de EU. Por ejemplo, tras las acciones de Irán en respuesta al ataque continuo de Israel materializado con el bombardeo sionista a esa nación, Biden, como muchos gobernantes de occidente, salió a decir que un conflicto de gran escala sería una equivocación, pero tras la respuesta israelí a los actos de Irán, no fue otro sino Estados Unidos quien brindó el mayoritario apoyo al sionismo y, como ya se ha mencionado, ahora incrementa la ayuda económica al genocidio. Entonces, ¿se necesitan más evidencias para comprender el juego inmoral e inhumano del imperialismo estadounidense?

La decadencia del imperio estadounidense se agudiza, el avance de Rusia y China como potencias económicas es claro, además estas naciones desde hace tiempo han ido generando alianzas con otros países contrarios a la injerencia de EU, y la oposición a occidente ha crecido en zonas del mundo como el Medio Oriente, tal y como puede notarse en estos tiempos. Pero la decadencia estadounidense lo hace aún más peligroso para la humanidad, ese doble juego y simulación mediática sólo es el rostro conocido por la historia, y que ahora se agudiza ante la posibilidad de un conflicto mayor, una guerra que involucre a muchas naciones, y que para la historia divulgada por occidente sería la tercera mundial, pero para la memoria y la verdad de los pueblos sería en realidad al menos la cuarta guerra mundial. Sí, estamos ante teimpos definitorios para la humanidad, aunque muchos aún lo duden.

Cristóbal León Campos es Licenciado en Ciencias Antropológicas con Especialidad en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán. Integrante fundador de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América. Es editor de Disyuntivas. Cuaderno de Pensamiento y Cultura. Colaborador de Por Esto!, La Jornada Maya, Novedades de Yucatán, De Peso y diversos medios impresos y digitales. Coautor del libro Héctor Victoria Aguilar. Esbozo para una biografía (SEGEY. 2015), coeditor del libro Migración cubana y educación en Yucatán. Actores, procesos y aportaciones (SEGEY, 2015), autor de En voz íntima (Disyuntivas ediciones, 2017). Miembro de la Asociación Mexicana de Estudios de la Caribe (AMEC) y del equipo de promoción de Archipiélago. Revista cultural de Nuestra América (UNAM-UNESCO), miembro de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). Fue coordinador académico de la Casa de la Historia de la Educación de Yucatán de 2010 a 2019. Actualmente es Coordinador de la Cátedra Libre de Pensamiento Latinoamericano «Ernesto Che Guevara».