Poesía La nave que conduzco hasta el fin de mis días de Angélica Riráms

Fragmento del libro inédito La nave que conduzco hasta el fin de mis días

* *

Es muy pequeño el mundo que habito
afuera hay universos infinitos
donde las personas platican, aman, pelean
Hay minúsculos granos de arena en viaje eterno
un rumor de ramas meciéndose
mermeladas de sabores, niños lamiendo paletas
bebidas de frutas, caramelos
estruendos, minuendos, sustraendos
Un pedazo de hilo que se estira a la mañana
tejiendo  la barricada que me arropa
cuando moro en palabras  de agobio
El tiempo se dilata sobre las sábanas tendidas
las minucias de la carne se pegan al sofá
las paredes no hablan pero cuentan espinas
y el espino aborrece los ecos en lontananza
Dentro del silencio van mis huesos
soy un parsímone que se arrastra cual gusano
una nota de brisa que alcanza a colarse bajo la puerta
raptada por el viento se sumerge en el éter
Eterniza…

* * *

Hoy se arroba en mis ojos el cansancio
traigo filosas las espadas del combate
aún en mis ropas hay vestigios de carne
y en mis zapatos rastros de maleza
Tengo tantos días
como espinas la rosa
Los cimientos de mi cuerpo
arrebatan equilibrio al café que he bebido
mis manos huidizas dibujan requiebros en las sábanas
los hombros desfallecen
la cabeza se decanta hacia la izquierda
los hombros pesan
el sopor seduce a la consciencia
Llega la sombra y con ella
se avecina la quimera.

* * * *

Desde esta tarde
que trae amargor a mis labios
cual resaca de palabras maltrechas
me descubro quebradiza
Hay un sueño escurridizo que aletarga mis pasos
Pesándome en los hombros como fantasma que cabalga
tengo un llanto mudo que se arrodilla dentro del pecho
Se hace chiquito
Se enrosca serpiente moribunda
Muerde
Muerde y el veneno corre matándome lentamente
Estoy adormecida
no recuerdo mi nombre ni dónde está el Sur
El letargo de una sombra se posa sobre mí
Abro los ojos y me pierdo entre las muescas de la loza
Unas y otras se mezclan en vorágine
Me atraen, me jalan
Entro al epicentro de un ciclón
Desaparezco
No pregunten más por mí.

* * * * *

Esta nave que conduzco
                                  hasta el fin de mis días
está desprovista de reversa
Avanza rauda siempre avante
                                           Irreverente
                                           ¡Jamás he podido dominarla!
Cuando quiero virar a la derecha
continúa fija hacia adelante
me lleva por caminos lodosos
A menudo aparezco en rincones baldíos
caigo en bulliciosos precipicios
me desmantelo cual estrellado cielo
                              al abrir las puertas del día
En espiral me cuelo por atardeceres minúsculos
donde la sombra alerta cubre el cuarto
                                                 en que me arropo
Su dirección no es la mía
yo me cobijo en el preludio de la ruina
En el recuerdo intrincado de un mausoleo antiguo
Sempiterno
A donde sea que este artefacto me transporte
llevaré conmigo el arsenal de dudas
no perseguiré la espuma
corona de las altas olas
Pondré mi fatídica fantasía
en el manuscrito de la carne
materia prima la mentira
abrojos de amor falso
Conduciré en principio
la pesadumbre de estar consciente
hasta el filo del sereno sueño
en esta nave que conduzco
                           hasta el fin de mis días.

* * * * * *

En algún  lugar el viento canta
el polvo se recoge como las olas
las nubes resbalan por la orilla como espuma
y el calor tiene un color de pavimento mojado
En algún lugar la tierra celebra
los pájaros polifacéticos se disfrazan de silbatos
Hay un baile en medio de todo
las hormigas danzan alrededor de su presa
En algún lugar el hombre aguza la mirada
tras observar  nacen ramas en sus manos
su rostro se vuelve patio y florece
en algún lugar de aquéllos las palabras toman forma de hombres
y como hombres se conocen 
                                              se enamoran 
                                                                       se multiplican

Angélica Riráms
Estudió la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericana en la UNACH y se ha dedicado al fomento a la lectura desde el 2001, En el 2002 ingresó al Programa Alas y Raíces a los Niños de Chiapas de CONACULTA, como promotora de lectura y tradición oral y en el 2005 ingresa al Programa Nacional de Salas de Lectura. Ha sido Consultora Académica de Literatura en Editorial Santillana, al mismo tiempo que impartió la Asignatura de Redacción y Ortografía en la Universidad Autónoma de Chiapas. Como autora de literatura infantil colaboró en el suplemento infantil Parachicos del Diario Cuarto Poder, en Tuxtla Gutiérrez y en varios diarios, revistas y antologías de circulación nacional. La Dirección General de Publicaciones del CONACULTA publicó su ensayo El proceso lector y la importancia de seleccionar los textos en la Memoria del IX Encuentro Nacional de Salas de Lectura. En el 2006. En 2008 fue becaria del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico por el trabajo titulado Relatario: platillos del recuerdo. sido incluida en antologías como Jaime Sabines: 83 aniversario, 83 poetas (SEPCONECULTA, 2009) y Relatos y cuentos de nunca acabar (COBACH, 1995), Cuentos joven: muestra de autores tabasqueños (Editorial Suum Cuique, 2012) y Epifanía (Programa Editorial Soconusco Emergente, 2020). Ha publicado el poemario Soliloquio de Invierno y la antología erótica Suite 30700 (coordinadora de la antología) con Búho Editores, como parte del Programa “Soconusco Emergente” (2019). Imparte cursos y talleres para la formación de promotores de lectura y narradores orales, así como también talleres infantiles de fomento a la lectura y sensibilización ambiental. Es Promotora de Lectura Certificada por el CONOCER desde el 2011, con Número de certificado 33140. Actualmente es docente de la asignatura de Español en el Sistema Educativo Federal, de nivel secundaria.