Poesía Territorios del aliento de Rubén Reyes Ramírez

Piedra de olvido

Canek, plaza de Mérida, 1761

Aquí, sin norma ni medida,
el aire
líquido del tiempo,
derrama lenguas:
aluvión de límites, olvido,
limo y hojarasca,
dédalos.
 
Y la plaza, estela y cementerio
permanece de pie:
herida en el silencio,
desangrada piedra a piedra sobre el polvo.
 

El verano de Santiago

Y los cocheros a solas con sus fustes.
 
Bajo el hervor del tiempo la voz desnuda,
elemental, insomne.
 
El agua por la herida
anegando con la lluvia, esperas
entre los ojos abiertos y las manos
entumecidas, huecas
hasta el vórtice amargo del silencio.
 
En la hoguera del aire,
viejos pasos por caminos cancelados
y territorios sin nombre
en las baldosas de la bruma;
 
Las esferas baldías del derrumbe,
demolidos astros,
luz dispersa, macerada,
resbalan por edades de la sombra y el sudor
en los residuos de la piel.
 
En la plaza del barrio,
los cocheros bajo las nubes.
 
Arreando el día, la orfandad estragada en las pestañas;
las calesas, perdidas sobre el polvo,
con delirios de derrumbe, los minutos.
 
Asediando lo íntimo del parque
entre las hojas azules,
habitantes vencidos
en las calles furtivas de una tarde.
 
Fornicantes sin tregua del olvido
los cocheros con sus fustes.
 
En estampida las alas sobre el tejado
denuncian la podredumbre del sueño;
miseria repetida en el bostezo
por la vigilia de un insomnio;
 
Con la arcilla de un cántaro las lluvias
engendran bajo el sitio de las cejas
la comarca de lo límpido en el aire:
–lejanía de campanas,
líquida ventana por la ausencia,
trago suave
en la sed inmemorial del viento.
 
Consumando en sus pestañas el migrar de las nupcias de los pájaros
–ritual milenario en los árboles,
embriaguez de la altura,
los cocheros bajo las nubes desesperan.
 
Desenfundan blasfemias contra el humo
o deshebran el surco del tabaco
con los ojos abiertos y las manos,
encallecidas
sobre el vapor atribulado de la tierra.
 

San Sebastián bajo las nubes del domingo

Mukuy kaak/Paloma de fuego
 ¿Tuux yanech?/¿Dónde estás?
                                            Canción popular
En la explanada, las hojas
en manos del viento
y mis cavilaciones en manos del viento.
 
Una voz de mujer
(en la lengua de mi memoria)
irrumpe en la transparencia del día:
habla con los hijos
del tiempo y de la tierra,
del sacramento del maíz bajo el rocío,
el gesto cósmico y la mano
o de las nubes
viajeras matutinas del domingo.
 
Una voz de mujer en mis cavilaciones.
Yo solamente
en manos del viento
(sorprendido en mi propio asombro)
callado,
de pie ante las huellas de mi nombre.
 

Marzo en un parque de Mérida

Itzamná por ejemplo
Juan Duch Colee
Muslos en la hierba suben al rocío,
escalan andamios suaves por el aire,
hacen un canto
de puro hallazgo
macerando el júbilo sobre una estera de caricias,
textura en la sombra, de destellos.
 
Y el rumor de las nubes esparciendo las horas con la noche
en una inmediación de vidrio claro
es una confidencia cómplice,
ausente de los pájaros
y de los cuerpos
encendidos en la hoguera del asalto.
 
Instante de marzo
aflorado en la desnudez del tórax y del mundo,
es un agua torrencial del sueño,
en la erupción de los astros sobre el parque;
–insurgencia de un aura
derramada en el sitio
sobre la textura de los labios.
 
El encuentro en la sangre es un cuchillo,
pecho adentro se clava
al galope,
con marea de lluvias y espejismos,
en hoja de relámpago;
y en el vidrio del aire
revienta la almendra del latido
incendiando la yerba
con el corazón,
reducto de la piel a flor del alma.

Versión inicial:  Estrategia para tomar la flor, CEPSA Editorial, Mérida, Yucatán, junio de 2003.

Rubén Reyes Ramírez
investigador y profesor en humanidades, literatura y ciencias sociales. También es creador literario, especialmente en poesía y ensayo. Sus áreas de interés se centran en estudios y proyectos sobre el pensamiento y la realidad social, la cultura, la historia, la política, la educación y la literatura en México y Latinoamérica, con un enfoque filosófico y antropológico. Es doctor cum laude en Estudios Culturales por la Universidad de Sevilla, España y en Ciencias Literarias por la Universidad de La Habana, Cuba. Obtuvo licenciatura y maestría en Antropología Social en la Universidad Autónoma de Yucatán; Especialización en Ciencias y Técnicas de la Educación en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha sido investigador en las Facultades de Antropología y Arquitectura (UADY). Fue director fundador de la Escuela de Humanidades de la Universidad Modelo, Mérida; docente y conferencista invitado en la UADY, la Bringhan Young University, Utah; University of Texas El Paso, y la Universidad de Los Andes, en Mérida, Venezuela. Entre sus obras de investigación están la tesis doctoral Los aportes del pensamiento en la construcción de la realidad social en los procesos formativos de la nación y la nacionalidad en México (2017); tesis doctoral Para una historia de la poesía en Yucatán (2004); Póopol Wuj, en coordinación con el MC Fidencio Briceño Chel, edición bilingüe maya yucateco-español (Conaculta-Universidad de los Andes, 2013); "Una capacitación basada en la investigación-acción: 25 años de experiencias con grupos de campesinos e indígenas de México". (coautoría con Irene Duch y Francoise Garibay) en Garibay, F. y Séguier, M. (coords.), Pedagogía y prácticas emancipadoras, Actualidades de Paulo Freire, ed. español-francés (IPN- Unesco, 2012); Un mejicano, El pecado de Adán, edición crítica de la novela publicada en 1838 por Pedro Almeida (Instituto de Cultura de Yucatán, 2011); co-editor de Arquitectura de las palabras, Voces merideñas, voces meridanas, Antología poética de las Méridas americanas (Universidad de Los Andes, 2008). Sus obras poéticas incluyen Elocuencias del rayo (Textofilia, 2015); Extranjeros del alba, (Vaso Roto, 2014); Memorial de la piedra, Sudario insomne del silencio (Instituto de Cultura de Yucatán, 2011); Crónica del relámpago (Ayuntamiento de Mérida–Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, 2009). Fuente: www.unimodelo.academia.edu