El llamado "plan de paz" que Donald Trump impulsa junto con ciertos países árabes para Gaza nace bajo la premisa de administrar el conflicto sin resolverlo y de gestionar la ocupación sin terminarla.

Trump incrementará la guerra económica, y esto no significa que dejarán de caer bombas y dispararse balas en el mundo, claro que no, pero sí quiere decir que se abren rutas de reacomodo monopólico imperialista, ya que intentará reducir las relaciones económicas de China y Rusia en el mundo, sobre todo en América Latina.

Sin bien la forma no es fondo, si es reflejo de lo profundo que hoy alcanza el precipicio de una resquebrajada estructura de poder, Donald Trump o Joe Biden son para el mundo, al final de cuentas, lo mismo, el regente de un poder oculto que mueve y genera las acciones del Imperio según el interés latente en el mundo

Aquello que expresa el refrán popular, que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, de nuevo en este diciembre 2020 debería estar vigente en mi opinión; aunque con la Covid-19, objetivamente todo indica que el refrán en esta ocasión va a ser una excepción, porque parece que la enfermedad no tiene fin y que los cuerpos van a tener que resistirla porque lo contrario podría ser el fin del mundo.

“Para legitimar una recuperación democrática, la sociedad estadunidense tendrá que identificarse a la larga con valores que definen el socialismo. Porque la autenticidad del socialismo se origina en valores democráticos, y sus mayores deformaciones se han dado por alejarse de ellos.

Según los diccionarios, “solavaya” es una expresión cubana de repudio a la mala suerte, una invocación de rechazo a la desgracia. Tal es la palabra que viene a la mente de la mayoría de los habitantes de la isla caribeña para calificar al año que despedimos...

En juego está la selección de quien tendrá en sus manos la dirección por cuatro años de un imperio en decadencia cuya desaparición es esperada por millones de seres humanos en el mundo que luchan por una sociedad global justa y libre.