La pandemia llegó para cambiar un sinfín de rutinas, hábitos y costumbres, entre ellas las despedidas de los seres queridos fallecidos. Si la causa de la muerte es por Covid-19 queda estrictamente limitada esa despedida, hecho que hace aún más difícil el duelo,

El día que podamos salir del encierro, constataremos que tanto nosotros como el mundo no seremos los mismos.

Hoy, en lo que para algunos es un fin de semana interminable, se hace útil y necesario ablandar el mundo, aprovechar la mal llamada y maltratada soledad, ofertando nuestra caricia informática, tecnológica, con un profundo nivel de compasión y amor.