La tecnología avanza cada vez más a pasos agigantados y parece indeclinable su uso. Quizá por eso no pocos pospongan el retorno al mundo real y mantengan su “encierro”.
A pesar de todo lo que se diga, se suponga o se prevea, necesitamos espacios habitables y arquitectura reflexiva de las necesidades de nuestra sociedad actual.
La Arquitectura es un mensaje simbólico y distintivo del pueblo originario que la construye; expresa de manera natural los principios de su concepción, sus condiciones y composición ordenada, generalmente concebida por un orden cosmogónico.
Sabemos que el Covid-19 confinó aún más al ciborg. Pero, aunque confinar por definición es contrario al territorio, a pesar de que el miedo al contagio y el deseo de la inmunidad contraen al cuerpo y lo imposibilitan para hacer comunidad… la tecnología también se expresa como una oportunidad.
Entramos, ante esta post pandemia, a una etapa de nuevas posibilidades de trabajo igualitario, de problemas de índole mas específico en la resolución de problemas de arquitectura y urbanismo, como los prototipos de vivienda que ya no pertenecen al estereotipo de familia clásica.
Les comparto la lista de las 7 Maravillas del Sistema Solar que, seguramente, si pudiéramos viajar a ellas enviaríamos una postal de estos lugares a nuestros seres queridos en la Tierra.
¿Existe una relación directa entre arte y arquitectura, o es una interrelación condicionada?
La inteligencia artificial brinda respuestas y marca un punto de inflexión en la ciencia
Charles Messier no es el astrónomo francés más importante de su época, pero es muy conocido por los astrónomos aficionados por su catálogo de objetos celestes no cometarios, que sin proponérselo es uno de los catálogos de objetos celestes más bellos al alcance de pequeños telescopios.
Reflexionar sobre los límites y las fronteras es aparente una labor de cada época y acorde a sus condiciones socioeconómicas determinadas, viable en mayor medida en momentos de crisis y cambios, siendo un trabajo irremediablemente cotidiano como el que esta pandemia nos ha expuesto. Un lugar, una interpretación y una fachada como elementos explícitos de la arquitectura que asumimos como seria y efectiva.













