Nuevamente en esta etapa de la historia las mujeres han sido ignoradas y es poco conocido el importante papel que desempeñaron algunas mujeres como Elvia Carrillo Puerto y Rosa Torres, entre otras.

En su gran mayoría las mujeres latinoamericanas vivimos bajo regímenes patriarcales capitalistas que han originado profundos niveles de desigualdad social, explotación, e injusticia social, donde somos nosotras quienes más sufrimos pobreza, discriminación y violencia.

Los comunicadores tienen que desprenderse de las concepciones patriarcales que practican consciente e inconscientemente, de manera que adviertan con su pensamiento crítico a la población cubana de cuáles son los obstáculos que frenan las relaciones de género y cómo entre todos podemos desterrarlos.

No es lo mismo leer en libros académicos la intensión patriarcal de invisibilizar nuestro importante papel en la historia que conocer el enorme templo de Hatshepsut de la dinastía XVIII de Egipto, la faraóna que reinó de 1490-1468 a. C. en una de las etapas más importantes del florecimiento de la cultura egipcia.

Toda expresión humana se puede analizar con perspectiva de género y aunque no soy artista ni mucho menos estudiosa del arte, hace varias décadas que me coloque los lentes violetas. Es imposible que yo deje de mirar el mundo, todos los días y en todos los espacios, con dicha perspectiva.

Lograr la incorporación de la perspectiva de género requiere de cambios estructurales y nuevas formas de pensamiento que se reflejen en los objetivos, en la definición de las agendas de trabajo, en el diseño, la instrumentación, el seguimiento y la evaluación de los proyectos y programas, así como también en la asignación de recursos y prácticas presupuestarias y en los mecanismos de reclutamiento y capacitación del personal de las instituciones.

La palabra feminismo se asocia a las mujeres, resulta una ideología, un movimiento político, cultural y económico que lucha por la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Es una actitud ante la vida que nos permite identificar y comprender las brechas existentes en las sociedades que colocan aun en desventaja social, a una gran parte del sexo femenino respecto al masculino.

OXFAM empleó la perspectiva de género en El virus de la desigualdad[1] para argumentar que la globalización neoliberal creó las condiciones para que la pandemia multiplicara las desigualdades en el planeta.

En México, la situación actual de las mujeres se caracteriza por la desigualdad en todos los ámbitos: ingresos, laboral, educativo, salud, familiar y político, padecen las condiciones más desfavorables y asumen los mayores costos, algunos de ellos considerados como “normales”, sumando a que se necesitaron 200 años de lucha para que se reconocieran sus derechos como derechos universales.