¿Cuánto tiempo necesitamos para ver a un cerdo revolcándose; a una avispa posándose en las flores; o a un pájaro construyendo su nido? ¿Cómo podría medirse la soledad en el grillo que frota su música con insistencia? ¿Y en el graznido del burro que a veces suena como un gallo? ¿Hemos observado la mirada de aquel músico callejero, la conversación de los vecinos con sus hijos, el crepitar de la bicicleta por las calles adoquinadas?

No era una pandemia, era el fin del mundo. Un final que se estiraba. No es de extrañar que la poca población que quedaba se obsesionara con el tema de la muerte, explorándolo a través del arte

Vacunarse significa hoy, salvarse, poder pensar en planes pospuestos, activar proyectos pensados desde el aislamiento provocado por la pandemia.

Los territorios, como los cuerpos femeninos, también han sido despojados de decisión y protección, como vemos en la lucha de los pueblos indígenas por la defensa de sus territorios ancestrales y los ecosistemas que han dado vida y salud a sus comunidades por generaciones. Así es como entendemos una de las famosas frases de este movimiento Ni la tierra, ni las mujeres, somos territorio de conquista.

OXFAM empleó la perspectiva de género en El virus de la desigualdad[1] para argumentar que la globalización neoliberal creó las condiciones para que la pandemia multiplicara las desigualdades en el planeta.

Con la mirada baja escuchaba casi todas las noches lo inútil que era, lo poco atractiva que se veía, y es que, después de haber hecho todas las labores de la casa, apenas le quedaban ganas y fuerzas para tomar un baño antes de la cena...

La señorita María Teresa de Landa y de los Ríos, fue desde el principio considerada una de las favoritas, ya que era una mujer atípica para su época en muchos sentidos, era preparada y culta, gran lectora e incluso estaba estudiando en la escuela odontológica, segura de sí misma derrochaba carácter y fortaleza, pero nadie esperaba lo que habría de pasar.

la mujer cubana no ha sido sólo una apacible ama de casa y madre ejemplar, ya que desde los albores de nuestra nacionalidad junto a los hombres fue y aún hoy lo es, una combatiente ejemplar que ha luchado activamente por su emancipación en contra de cualquier esclavitud y sojuzgamiento.

Muros, naturales o creados por el hombre, han delimitado y propiciado la separación de los seres humanos a través de la historia. Argumentos son muchos: raza, religión, idioma, pensamiento, economía y otros muchos más, que han servido como pretexto y justificación para “aislar” y “proteger” a grandes masas, de los vecinos a quienes se considera diferentes o peligrosos.