La primera vez que morí, fue en manos de la que decía ser mi mejor amiga. Dejó de hablarme, reemplazó mi compañía y me negó sus confidencias. Me rompió.
Una mujer requiere de dinero para obtener libertad e independencia y el cuarto propio significa, en palabras de la escritora, el poder pensar por cuenta propia...
¿Qué pasaría si me deshago de todo y me quedo sin nada? ¿Qué pasaría si dejo de luchar? ¿Qué pasaría si rompo con este hechizo familiar de estar disponible siempre para los demás?













